Ciudades para abejas
87 de los 115 principales cultivos agrícolas del mundo dependen de la polinización por insectos. Un estudio alemán de 27 años registró una caída del 75 % en la biomasa de insectos. ¿Cómo pueden ayudar las ciudades?
Los insectos que alimentan nuestras mesas
87 de los 115 principales cultivos agrícolas del mundo necesitan que los insectos visiten sus flores1 — abejas, abejorros, sírfidos, mariposas. De ellos depende la mayor parte de las frutas, verduras, frutos secos y semillas que comemos cada día. Sin estas especies, nuestra alimentación se empobrecería de una manera difícil de imaginar.
Un programa de seguimiento de 27 años en Alemania registró una caída del 75 % en la biomasa total de insectos voladores2 en reservas naturales protegidas. Tendencias parecidas se han documentado en toda Europa septentrional y central. Las causas son bien conocidas: desaparición de hábitat, exceso de pavimento y pesticidas, y praderas cortadas al ras donde apenas queda nada para los insectos.
Las ciudades son parte de este problema. Pero también pueden convertirse en parte de la solución — de forma más rápida y visible que casi cualquier otra cosa.
Ciudades para abejas
Ciudades para abejas es un nombre sencillo para una idea práctica: devolver más flores, más vida y más alimento para los insectos a nuestras ciudades y pueblos.
No se trata solo de las abejas melíferas. Cada abejorro, mariposa y abeja silvestre necesita lo mismo: plantas en flor en el lugar adecuado y en el momento oportuno. Y las ciudades — con sus millones de balcones, tejados, patios, fachadas y céspedes — tienen más espacio disponible del que la mayoría imagina.
Investigaciones en el Reino Unido constataron que jardines, parques y márgenes de carreteras urbanos albergaban mayor abundancia de especies de abejas y comunidades de polinizadores más diversas que el campo agrícola intensivo de los alrededores.3 Un prado en un tejado en el centro de una ciudad no es un gesto romántico — es ecología aplicada.
Qué puedes hacer — hoy
El punto de partida es una maceta con flores en el balcón. El límite es un prado en el tejado de un hospital, una fachada floreciente en una escuela, un rebaño pastando en un parque urbano.
Cada paso cuenta. Por aquí se empieza:
- Plantar especies ricas en néctar y polen en balcones, alféizares, tejados, patios, jardines y fachadas verdes.
- Elegir plantas que florezcan de primavera a otoño, para que los insectos tengan alimento durante toda la temporada.
- Combinar flores con arbustos, hierbas y árboles para que la plantación no sea solo bonita, sino también útil para la fauna.
- Dejar zonas más naturales: algo de suelo desnudo, madera muerta, agua y menos verde estéril.
Hasta un pequeño balcón puede alimentar a un abejorro. Un tejado puede sostener un prado. Una fachada puede florecer en lugar de irradiar calor.
Un mantenimiento más suave vale más que un césped perfecto
No siegues el césped con demasiada frecuencia. Los insectos necesitan plantas en flor, no una alfombra verde al ras. Un prado florido o una pradera urbana tienen para los polinizadores un valor incomparablemente mayor que el césped cortado una y otra vez.
Donde sea posible, el pastoreo controlado puede ser una de las formas de mantenimiento más respetuosas. En Noruega, por ejemplo, se utilizan ovejas con sistemas de cercado virtual como NoFence. Para mosaicos de pastoreo más amplios y variados, según el lugar pueden participar también cabras, caballos o ciervos. En algunos recintos urbanos cerrados, los conejos pueden desempeñar un papel menor.
No se trata de una sola marca ni de un único método, sino del principio: mantenimiento vivo en lugar de siegas mecánicas constantes en todas partes y todo el tiempo.
Cómo puedo ayudar
Puedo participar en proyectos de municipios, escuelas, promotores, instituciones e iniciativas vecinales:
- comunicar el tema con claridad al público
- asesoramiento en plantaciones enfocadas en polinizadores
- carteles informativos y divulgación comprensible
- integrar colmenas tradicionales, zonas verdes urbanas y cuidado de polinizadores en un relato coherente
- consultoría sobre gestión más suave del terreno y proyectos piloto
Únete
Jardines en tejados, fachadas en flor, praderas en lugar de césped, rebaños en lugar de cortadoras — algo está cambiando en las ciudades europeas.
El reto del balcón: planta esta semana una planta con flor útil para los polinizadores. Ponla donde una abeja o un abejorro pueda encontrarla. Compártelo. Cuéntale a alguien por qué lo haces.
Un balcón. Una flor. Un verano. Y luego se extiende.
Etiqueta tu parte: #CiudadesParaAbejas · #CitiesForBees
No se trata solo de proteger a una especie. Se trata de que las ciudades y las comunidades vuelvan a florecer, vivir y zumbar.
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Klein, A. M. et al. (2007). Importance of pollinators in changing landscapes for world crops. Proc. R. Soc. B, 274, 303–313. doi:10.1098/rspb.2006.3721 ↩︎
Hallmann, C. A. et al. (2017). More than 75 percent decline over 27 years in total flying insect biomass in protected areas. PLOS ONE 12(10): e0185809. doi:10.1371/journal.pone.0185809 ↩︎
Baldock, K. C. R. et al. (2015). Where is the UK’s pollinator biodiversity? The importance of urban areas for flower-visiting insects. Proc. R. Soc. B, 282, 20142849. doi:10.1098/rspb.2014.2849 ↩︎
